Luego de varios encuentros y desencuentros entre el fabricante de procesadores y el programa One Laptop per Child, Intel decidió retirarse.
La telenovela vivida entre Intel el programa One Laptop per Child (OLPC) llegó a su fin con el anuncio de que el fabricante de procesadores más grandes del mundo se retiraría del programa para impulsar la que, irónicamente, es creación suya y compite frontalmente con OLPC, la Classmate PC, consignó en su sitio la asociación.
En el sitio de noticias del OPLC puede verse posteado un blog en el cual dan cuenta de la noticia y enfatizan que esto ocurre a dos días antes de que Paul Otellini, el CEO de Intel, presente la Classmate 2 en el Consumer Electronic Show en Las Vegas, Nevada, en Estados Unidos.
Las grandes diferencias entre Intel y el OLPC se ventilaron a raíz de que el programa que impulsa la asociación del mismo nombre designara a AMD, el principal competidor de Intel, como el proveedor de las computadoras de bajo costo a países en desarrollo.
A partir de ese momento Intel criticó el proyecto y el mismo Craig Barret, el presidente de Intel, sentenció que el programa tendría poca demanda y éxito limitado. Entonces, Intel creó y liberó su propia computadora de bajo costo, la Classmate PC, la cual costaría más de los $100 dólares de la OLPC.
Para julio del año pasado, las cosas darían un vuelco cuando Intel decidió formar parte de la junta de directores de la OLPC e incluso ofreció comenzar los planes para crear una nueva arquitectura del CPU, pero la pipa de la paz apenas dio unas fumarolas, pues Intel llevó a cabo un plan agresivo para promover e impulsar la Classmate PC en China.
La repuesta de Nicholas Negroponte, fundador de la OLPC, a este hecho, fue lanzar el reto a Intel para que dirigiera los recursos dedicados a Classmate PC a la OLPC, cosa que rechazó el fabricante de procesadores.