Microsoft apelará ante la Comisión Europea (CE) por la millonaria multa por $1,390 millones de dólares que le fue impuesta por ejercer prácticas monopólicas y cobrar altas tarifas a sus competidores por información necesaria para que sus productos fueran interoperables entre sí, según el sitio de noticias EWeek.
El fabricante de software buscará anular el fallo de la Corte de Primera Instancia anunciado a finales de febrero pasado, el más alto de la historia, en el cual castigó el hecho de que elevaran los precios para desalentar la competencia en Europa.
En aquella ocasión la CE dijo a través de la comisaria de Competencia de la Unión Europea, Neelie Kroes, que “hablar no cuesta nada, pero cumplir con las normas es costoso. No queremos palabras y promesas. Queremos que se cumplan”.
Microsoft contaba con un historial que data desde 2004, cuando la compañía se negó a proporcionar información de especificaciones de sus productos. La CE ha dicho en reiteradas ocasiones que Microsoft es la única empresa que ha ignorado las sanciones de la instancia europea.