Este fin de semana Microsoft dio un ultimátum a Yahoo para que acepte lo que calificó como una “generosa “oferta de compra, el cual consiste en tres semanas para generar una transacción amigable y rápida.
En una misiva firmada por Steve Ballmer, CEO de la compañía, reclamó que durante dos meses Yahoo no considerara seriamente la oferta por $44,600 millones de dólares y, aunque manifestó respetar que en ese tiempo analizara otras transacciones alternativas a la suya, no omitió señalar que Microsoft no veía indicios de que Yahoo quisiera negociar con ellos.
“Esto es a pesar del hecho de que nuestra propuesta es la única alternativa que considera lo que los accionistas han presentado como el valor justo a sus acciones, dándoles a todos participación en el futuro de la compañía”, dijo Ballmer en la carta a dirigida a los accionistas de Yahoo.
En el documento Ballmer reseñó los recientes cambios que la economía ha presentado, especialmente con respecto a su debilitamiento y concluyó que las acciones de Yahoo han caído, de acuerdo con el CEO, “por lo que sugieren los indicadores”. Luego, criticó que los nuevos planes que la compañía que pretende adquirir ha adoptado encarecen un eventual cambio de control.
Ballmer anunció que de no haber negociaciones en las próximas tres semanas, llevarán su solicitud directamente a cada uno de los accionistas y pretenden convencerlos de elaborar una lista de candidatos para crear una Junta Directiva alternativa que asegure la aprobación de la compra.
Pero Microsoft insiste en concluir los términos de la compra de una manera amigable antes de dar ese paso. De acudir directamente con los accionistas, Ballmer sugirió que la oferta de su compañía podría disminuir por el impacto que ello podría tener en sus acciones.
El gigante del software asegura que su oferta es mayor 62% a lo que las acciones de Yahoo cotizaron un día antes de su ofrecimiento no solicitado. A menos de dos semanas de la oferta de Microsoft, Yahoo oficializó su rechazo argumentando que el monto fue muy bajo pues subvaluaba sustancialmente su marca global, su tecnología y a sus pronósticos de crecimiento.