Los resultados de una encuesta mundial a directores generales revelaron que los CEO se encuentran muy optimistas sobre los cambios futuros, los cuales son vistos como oportunidades para construir nuevas ventajas competitivas.
Del total de los CEO encuestado, 83% espera cambios sustanciales en el futuro, 28% más que los encuestados hace dos años, aunque ellos mismos consideraron que su habilidad para manejar efectivamente el cambio está mejorando a un paso lento.
Los cambios más importantes que se avizoran en el panorama, coincidió la mayoría, provienen de su propia base de clientes, ya que están emergiendo dos clases de nuevos y más demandantes clientes: los ‘omnívoros de información’ y ‘socialmente precupados’. Por tal razón la tendencia más marcada que descubrió la encuesta es que los CEO encuestados planean incrementar las inversiones para responder a las exigencias de sus clientes.
Por otro lado, los CEO consideraron que la habilidad de su organización para manejar el cambio es 22% menor que sus expectativas para el nivel de cambio que ellos tendrán que manejar, una ‘brecha de cambio’, de acuerdo con el estudio, que está ampliándose.
“La empresa del futuro acepta el cambio como un estado permanente de una organización. Aquellos CEO que demostraron capacidad para manejar grandes cambios, saben que ellos pueden vencer a la competencia alcanzando nuevos tipos de clientes y haciendo marcados movimientos para pensar el diseño del negocio entorno a los principios de la integración global”, dijo Gin Rometty, vicepresidente senior de Servicios Empresariales Globales de IBM, compañía que dirigió el estudio.
Fueron encuestados 1,130 CEO en 40 diferentes países, pertenecientes a 32 diversas industrias.
Los nuevos tipos de clientes
Como es de suponerse, el omnívoro de información devora todo tipo de información y con frecuencia transmite sus puntos de vista y expectativas por Internet. Dichos clientes saltaron de jugar roles pasivos a un involucramiento profundo. Según el estudio, estos consumidores se convirtieron en “productores”, produciendo en ocasiones entretenimiento y publicidad para sus iguales, mientras que han demandado flexibilidad y empatía a aquellas empresas con las que hacen negocios. En general, dichos consumidores son más demandantes, pero no deben ser vistos como una amenaza.
En América Latina, 67% de los CEO creen ven un enorme potencial en allegarse de clientes colaborativos e informados.
Los consumidores socialmente preocupados esperan que las compañías en las que ellos confían sean socialmente responsables pues ellos mismos piden productos, servicios y cadenas de suministro que tengan un impacto social, ya que dichos consumidores están más enterados de las repercusiones que una empresa que no es responsable socialmente tiene en el ambiente social y ecológico.